A la pregunta ¿Por qué comer bien es importante? A menudo nos olvidamos en la respuesta factores que son esenciales. Decir que una alimentación saludable es importante en todas las edades, desde la infancia hasta la madurez, pues unos buenos hábitos alimenticios nos ayudarán a mantener al organismo en las mejores condiciones.

Cuando el cuerpo está bien nutrido, los beneficios no se limitan al bienestar físico, sino que también interviene en nuestro estado de ánimo, mejorando nuestra calidad de vida, gracias a la energía que nos aporta una buena alimentación. Por el contrario, si nuestra dieta es desequilibrada, ya sea porque carece de los nutrientes esenciales o por un exceso de los que no son saludables, nos puede producir la aparición de multitud de enfermedades.

Pero parece ser que llevar una alimentación saludable se ha puesto de moda (quizás es la mejor de las modas) y la preocupación por mantener una vida sana está en auge. Siendo así, son muchas las dudas y cuestiones que se plantean.

Vamos a plantear, y tratar de resolver, algunas de ellas.


FRUTAS VARIADAS

¿Qué alimentos es recomendable consumir para garantizar la ingesta adecuada de nutrientes?

Algo que insistiremos a lo largo de las recomendaciones que os damos, porque es de suma importancia es que, una buena alimentación tiene que ir acompañada de la realización de ejercicio físico moderado y regular. Dicho esto, nuestra dieta habitual debe aportarnos todos los nutrientes, vitaminas y minerales imprescindibles para que nuestro organismo funcione correctamente.

Tal y como nos advierte la Organización de las Naciones Unidas, no hay una dieta “ideal” que sea aplicable a todo el mundo, ya que cada individuo tiene unas necesidades específicas. Lo que sí que es común es la necesidad que la alimentación debe ser equilibrada e incluya nutrientes variados para mantener una buena salud.

Teniendo en cuenta que las necesidades nutricionales dependen del individuo, la edad, el sexo, el estado de salud y las actividades que desarrolle, se recomienda:

  • Injerir carbohidratos con almidón
  • Comer frutas, legumbres y verduras variadas
  • Tomar lácteos en pequeñas cantidades
  • Alternar la carne, pollo, huevos y pescado en cantidades adecuadas
  • Limitar las grasas y los aceites.
  • No abusar del azúcar y las bebidas azucaradas
  • Moderar el consumo de la sal
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Injerir alimentos energéticos de manera equilibrada
  • Beber mucha agua, de 1.5 a 2 litros diarios

Empieza el día… ¿Qué es lo más sano para desayunar?

En nuestros hábitos diarios, a menudo cuesta elaborar un desayuno lo suficientemente saludable para afrontar el día con garantías. Las prisas, el estrés, las cosas del colegio, las cosas del trabajo, el evitar cocinar… todo este ajetreo nos impide preparar un desayuno adecuado, por contenido y por la manera que deberíamos injerirlo.

Un buen desayuno empieza por mantener un ritmo sosegado, habiendo hecho previamente nuestro ejercicio habitual, podernos sentar y disfrutar de los alimentos, salir de casa sin prisas y con las pilas bien cargadas.

Sin embargo, debemos estar alerta, porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos advierte que saltarse el desayuno es un hecho cada vez más habitual y generalizado entre los niños y adolescentes. Y resulta que, según nos indica la misma OMS, una de las formas más eficaces de mejorar la salud y el bienestar de las personas, es desayunar adecuadamente y a diario.

Los elementos que deben incluir un desayuno adecuado son:

DESAYUNO CEREALESE


  • Cereales. Aportan carbohidratos, necesarios para aportar energía al organismo. Además, nos suministran proteínas y minerales como el hierro, fosforo, zinc, vitaminas A y B.
  • Frutas y verduras. Fuente natural de vitaminas y minerales. Algunas de ellas también nos proporcionan fibra, vitaminas A, C y B. Muy recomendables la manzana, plátano y naranja.
  • Lácteos. Leche y sus derivados en cantidades controladas. Son fuente de calcio y proteínas.
  • Proteína. El huevo como ingrediente estrella y que además nos aporta aminoácidos esenciales.

Si completamos un desayuno con estos ingredientes, conseguiremos la energía suficiente para afrontar el día con las máximas garantías, mejorando nuestro rendimiento físico y mental. De la misma forma, el desayuno debe ser equilibrado como el resto de comidas del día. Aplicar el ayuno tampoco es una buena solución, ya que puede hacer el efecto contrario al pretendido si nuestra intención es, por ejemplo, adelgazar.


BUENA ALIMENTACIÓN

¿Qué evitamos con una buena alimentación?

Tenemos claros los beneficios que conseguimos con unos hábitos alimenticios adecuados y saludables, pero, ¿qué nos puede pasar si descuidamos nuestra alimentación?

Hay algunos alimentos que son ricos en elementos que NO deberíamos incluir en nuestras comidas y que, desafortunadamente, son muy habituales.

Básicamente deberíamos evitar los productos altos en grasas, azucares y sal, ya que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, obesidad o diabetes entre otros. Según la OMS, destaca por ejemplo que la cantidad máxima recomendada para un adulto sano son cuatro cucharaditas al día. En este sentido, el que añadimos al café o infusiones ya nos deja poco margen, porque hay muchos azucares ocultos que injerimos sin tenerlos en cuenta. Así pues, sabemos que mantener unos hábitos saludables en la alimentación y el ejercicio, nos mantendrá en forma y con la vitalidad necesaria para afrontar nuestro día a día.